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22 febbraio

Un poco más…

Bueno, estoy probando como es esto de escribir en el Word y que se publique en mi Spaces… me suena rarísimo pero lo vamos a intentar…

Que decir?

Estaba pensando en el versículo "bástate mi gracia porque mi poder se perfecciona en la debilidad"… y como que siento que en mí el poder del Señor se debe haber re perfeccionado…
Soy demasiado débil para todo, sé que no sirvo para afrontar la realidad y sé que no tengo fuerzas para realizar nada… En mí se nota demasiado que el Señor actuó en mi vida!

Ahora me siento mucho mejor, con capacidad para afrontar la realidad, saco fuerzas de donde no tengo para seguir (si fuera por mí ya hubiera abandonado hace mucho con todo lo que paso últimamente.. y no tan últimamente) me siento muy atacada con todo lo que pasa, pero Dios me da la fuerza para seguir y la verdad es que no tengo palabras para agradecer por todo lo que hace en mí!!

Digo la verdad cuando hablo de que yo ya hubiera abandonado…
con todas las cosas que sucedieron a mi alrededor, desengaños, desencuentros, amistades rotas, falsedad… y miles de cosas mas, si hubiera sido yo ya hubiera abandonado el Camino, pensando en que al fin y al cabo en el mundo y en la Iglesia las personas son iguales… y que es lo mismo estar en el mundo que en la Iglesia, si total… hacen las mismas cosas, realizan los mismos engaños, aunque digamos que peores porque se escudan en un manto de piedad que no existe, que no les pertenece… y realmente si fuera por mi ya hubiera abandonado…
Pero Dios me enseñó lo siguiente:
Las personas pueden llegar a cambiar, las cosas se pueden dar vuelta, el mundo puede girar al revés, me pueden traicionar mis mejores amigos, pero El… El NUNCA cambia… y lo que promete lo cumple…
El me prometió que me iba a dar Vida y me la dio… me prometió que su poder se iba a perfeccionar en mi debilidad ayudándome, y aquí me encuentro… también me dijo que en El voy a poder realizar todo, y aquí me encuentro, realizando las cosas mas impensadas… me prometió que en el mundo iba a haber aflicción, pero también me dijo que confíe, porque El venció al mundo…
Me enseñó que si yo me escudo en El, al fin y al cabo la verdad iba a salir a la luz, lo único que tenía que hacer era esperar y hacer las cosas conforme a Su Voluntad…
Me enseñó que no es lo mismo el mundo que la Luz… me enseñó a no confiar en las personas sino en Dios…

Si al final me llego a ir de donde estoy, al menos aprendí una lección muy importante… que a veces las cosas no son lo que parecen, y que avanzar es doloroso… que hay que buscar la manera de poder realizarlo, y que no te encasillen…
Y si me llego a quedar… también aprendo una lección importante… a tener paciencia y a soportar… que la recompensa se ve en el futuro… Solo tengo que seguir sembrando para poder ver los frtos de mi aflicción…

Y como leí en un fotolog…

Yo no soy la dueña del mundo, soy la hija del Dueño!

Asi que no voy a dejar que nadie me pase por arriba y voy a continuar mi camino…
Cada día me estoy poniendo un poquito más firme, estoy aprendiendo a utilizar mi don de a poco, y lentamente me voy acercando a mi meta…

Estoy feliz porque en momentos como este, en los que pensaba lamentarme, el Señor me abre la cabeza y me hace dar cuenta de cuantas son las cosas que tengo para agradecer.

No puedo creer lo feliz que soy… no puedo creer la paz que tengo…
Y se que muy pronto viene la aflicción, la duda vuelve a salir, las decisiones deben ser tomadas, pero este momento de refrigerio antes de la tormenta lo voy a aceptar y tomar como nunca…

No me puedo ir de Ti, Señor porque Tú eres el que me sustenta…

Fuera de Ti no puedo hacer nada, mi Dios…

 


*..[[ Linn,,*]]..*

16 febbraio

reflexion...

Hace tiempo que vengo pensando, meditando en varias cosas...
mirando el pasado, no muy lejano, pero pasado al fin, me doy cuenta de que he crecido, he cambiado algunas cosas...
Y que empiezo a no tolerar ciertas cosas (costumbre de la vejez, no lo se) que no son buenas...
He aprendido a ver a través de un par de ojos
he aprendido a ir mas allá de las palabras y a analizar los gestos...
Puedo decir que no soy una gan ilustrada en el tema pero que de a poco voy aprendiendo...
He dejado atras amistades que no eran provechosas..
En este momento estoy depurando amistades que parecian serlo pero que no me son de bendicion
aprendiendo a como combatir contra lo que nos impide avanzar, a quedarme y a pelearla aunque cueste...
 
En este tiempo tengo que tomar una gran decisión.
De esas que realmente tienen que hacerse en algun momento, y depende toda tu vida espiritual.
 
Hay dos caminos para mi en este momento:
uno que continua derecho un momento, luego empieza a hacer curvas por todos lados, se comienzan a acumular las rocas, y es casi imposible avanzar, pero al fin y al cabo se llega a la meta...
Y el otro dobla un poquito, me deja en espera y luego se hace bastante derecho, aunque tiene un par de curvas y saltos un poco complicados. Igualmente me lleva a la misma meta, pero no en las mismas condiciones.
 
es tan dificil tomar esta decision! si tomo el primer camino la voy a tener que pelear contra viento y marea, en cambio si tomo el segundo va a ser mucho mas facil crecer y hacer las cosas...
 
estoy tratando de buscar las respuesta, aunque todo esta medio cocinado... solo se tienen que dar las circunstancias para ver el indicado en el momento correcto...
por ahora no me voy a quedar en stand by, sigo por el camino dificil a ver que pasa y si realmente no vale la pena me paso al "facil" (que en realidad, es mucho mas dificil que el otro, lo presiento)
 
me dejo de escribir, me sirvio un poco para desahogarme... pero ya volvere con lo mismo
 
por que es tan complicado no tener gente alrededor capaz de comprender y escuchar???!!!
 
Adios.
 
 
Linn,,*
12 febbraio

no se!

una frase que lei en un nick hace poco decía:
"el que no sabe comprender una mirada, jamás comprenderá una explicacion"

y parece que es así, nomas...
para que matarme explicando si nunca lo viste en mi mirada?
para que seguir metiendo excusas si se que no interesa?

cuando Dios cierra una puerta... es porque va a abrir una mas grande todavía, pero hay que saber esperar,,,
a mí se me cierran las puertas en cuanto miles de cosas...
pero estoy segura que muy pronto se van a abrir porque se que estoy siguiendo el camino indicado...
José tuvo que esperar muchos años hasta que el copero del rey se acordara de el despues de haberlo salvado.. y se convirtió en el mas importante despues del Faraón...
el pueblo de Israel tuvo que esperar 40 años para conseguir una tierra inigualable..
Abraham tuvo que esperar tambien su buen tiempo antes de tener al hijo de la promesa...
Y asi se podría seguir con muchos ejemplos de personas que tuvieron que esperar, sufrir y aguantar hasta conseguir lo prometido...
Asi que yo espero tranquila, ya no hay mas apuros por nada...
porque se que la decision que tome al final del día va a ser la que Dios me dio...
se que al final todo va a salir bien aunque no vea la luz en el camino..
Porque si me quedo, es porque puedo hacer grandes cosas con la ayuda de Cristo
y si me voy, es porque se que puedo aprender aún mas de personas mas grandes y capacitadas.
Sea cual sea la decision se que Dios va a estar de mi lado...
Mientras tanto, a velar, a orar y a esperar...
que yo se que despues de este tiempo va a llegar la respuesta a mis peticiones espirituales... e incluso a las "egoistas" (que son normales XDD)

bueno, me retiro, con este medio delirio, con una verdad entera...

besos
03 febbraio

"Quiero, siento y pienso" Alex Campos



"Quiero, siento y pienso
que sin ti no puedo
lloro, río y siento
este sentimiento

Si no está me niego
a seguir viviendo
hasta el fin del tiempo
tu serás mi dueño

Que me lleve lejos
que me de su aliento
libre como el viento
es tu amor eterno

Dame de tu fuego
que me queme el miedo
dame de tu sangre
ponla como un sello

Quiero, siento y pienso
todo lo que quiero
sangre de tu sangre
aire de tu aliento

Eres el momento
que me hace eterno
lluvia que inunda
este río muerto

Que me lleve lejos
que me de su aliento
libre como el viento
es tu amor eterno

Dame de tu fuego
que me queme el miedo
dame de tu Sangre
ponla como un sello"


"Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre;
El nos guiará aun más allá de la muerte."
Salmos 48 : 14
02 febbraio

Si Hubiera estado allí

.

"Si hubiera estado allí entre la multitud
Que tu muerte pidió, que te crucifico
Lo tengo que admitir, hubiera yo también,
Clavado en esa cruz
Tus manos mi Jesús, si hubiera estado allí

Pensándolo más bien también yo estaba allí
Yo fui el que te escupió, y tu costado hirió
Pensándolo más bien,
Yo fui el que corono de espinas y dolor
Tu frente buen señor, también yo estaba allí

Si hubiera estado allí al pie de aquella cruz
Oyéndote clamar, al padre en soledad
Lo tengo que admitir, te hubiera yo también
Dejado así morir, mirándote sufrir

Pensándolo más bien también yo estaba allí
Yo fui el que te escupió, y tu costado hirió
Pensándolo más bien, yo fui el que corono de espinas y dolor
Tu frente buen señor
Pensándolo más bien, también yo estaba allí
Yo fui el que te golpeo, y de ti se burlo
Pensándolo más bien yo fui el que te azoto
Yo fui quien lancero tu espalda mi señor
También yo estaba allí..."

(Si hubiera estado allí - Jesús Adrián Romero)

01 febbraio

"El escogio los clavos" - Max Lucado


«YO TE PERDONO»
la promesa de Dios en los clavos

"Él perdonó todos nuestros pecados. Él canceló la deuda,
que incluía la lista de todas las leyes que habíamos violado. Él quitó la lista con las leyes y la clavó en la cruz."
Colosenses 2.13-14

Cuando decimos que los méritos de Cristo proveen la gracia para nosotros estamos diciendo que hemos sido purificados por su sangre, y que su muerte fue una expiación por nuestros pecados.
Juan Calvino

"No hay diferencia, porque todos hemos pecado y hemos quedado fuera de la gloria de Dios, y somos justificados libremente por su gracia mediante la redención que vino por Cristo Jesús. Dios se ofreció como un sacrificio de expiación mediante la fe en su sangre."
Romanos 3.22-25

Para todos de una vez todos los pecados son expiados en la Cruz, toda la Caída es borrada, y toda la sujeción
a Satanás y toda la sentencia producto de la caída de Adánes borrada, cancelada y anulada por los clavos de Jesús.
Conde Nicolás Ludwig von Zinzendorf



Él nunca me habría pedido que guardara la lista. No me atreví a mostrársela. Es un excelente constructor, un amigo muy querido. Él nos ha construido una gran casa. Pero la casa tiene sus fallas.
Solo esta semana me di cuenta de ellas. Porque no fue sino hasta esta semana que empecé a vivir en la casa. Una vez que te estableces en un lugar, te percatas de cada detalle.
«Haz una lista de todo», me dijo.
«Está bien».
La puerta de uno de los dormitorios no cierra. La ventana del cuarto de guardar cosas está rota. Alguien olvidó instalar el toallero en el cuarto de las niñas. Alguien también olvidó colocar la perilla en el estudio. Como dije, la casa es preciosa pero la lista suma y sigue.
Al mirar la lista de los errores cometidos por los constructores, pensé en que Dios seguramente está haciendo una lista de mí. Después de todo ¿no ha hecho Él su residencia en mi corazón? Y si veo defectos en mi casa, imagínate lo que Él verá en mí. ¿Te atreverías a pensar en la lista que Él estará haciendo de tu vida?
Los goznes de la puerta del cuarto de oración se han enmohecido debido a que la puerta no se abre casi nunca.
La estufa llamada celos está sobrecalentada.
El piso del ático está recargado con demasiados lamentos.
El sótano está hasta el tope de secretos.
¿No habría alguien que quisiera correr el postigo y liberar el aire de pesimismo de este corazón?
La lista de nuestras debilidades. ¿Querrías ver la tuya? ¿Te gustaría hacerla pública? ¿Cómo te sentirías si fuera exhibida de modo que todos, incluyendo Cristo mismo, pudiera verla?
¿Quieres que te lleve al momento en que tal cosa ocurrió?
Sí, hay una lista de tus fracasos. Cristo ha escrito tus defectos. Y sí, esa lista se ha hecho pública. Pero tú no la has visto. Ni yo tampoco.
Ven conmigo al cerro del Calvario y te diré por qué.
Observa a los que empujan al Carpintero para que caiga y estiran sus brazos sobre el madero travesaño. Uno presiona con su rodilla sobre el antebrazo mientras pone un clavo sobre su mano. Justo en el momento en que el soldado alza el martillo, Jesús vuelve la cabeza para mirar el clavo.
¿No pudo Jesús haber detenido el brazo del soldado? Con un leve movimiento de sus bíceps, con un apretón de su puño pudo haberse resistido. ¿No se trataba de la misma mano que calmó la tempestad, limpió el templo y derrotó a la muerte?
Pero el puño no se cerró… y nada perturbó el desarrollo de la tarea.
El mazo cayó, la piel se rompió y la sangre empezó a gotear y luego a manar en abundancia. Vinieron entonces las preguntas: ¿Por qué? ¿Por qué Jesús no opuso resistencia?
«Porque nos amaba», contestamos. Es verdad. Una verdad maravillosa aunque, perdóname, una verdad parcial. Él tuvo más que esa razón. Vio algo que lo hizo mantenerse sumiso. Mientras el soldado le presionaba el brazo Jesús volvió la cabeza hacia el otro lado, y con su mejilla descansando sobre el madero, vio:
¿Un mazo? Sí.
¿Un clavo? Sí.
¿La mano del soldado? Sí.
Pero vio algo más. Vio la mano de Dios. Parecía la mano de un hombre. Dedos largos y manos callosas, como los de un carpintero. Todo parecía normal, pero estaba lejos de serlo.
Esos dedos formaron a Adán del barro y escribieron verdades en tablas de piedra.
Con un movimiento, esta mano derribó la torre de Babel y abrió el Mar Rojo.
De esta mano fluyeron las langostas que cubrieron Egipto y los cuervos que alimentaron a Elías.
¿Podría sorprender a alguien que el salmista celebrara la liberación, diciendo: «Tú dirigiste a las naciones con tu mano… Fue tu mano derecha, tu brazo y la luz de tu complacencia» ( Salmos 44.2–3 ).
La mano de Dios es una mano poderosa.
Oh, las manos de Jesús. Manos de encarnación en su nacimiento. Manos de liberación al sanar. Manos de inspiración al enseñar. Manos de dedicación al servir. Y manos de salvación al morir.
La multitud en la cruz entendió que el propósito al martillar era clavar las manos de Cristo a un madero. Pero esto es solo la mitad de la verdad. No podemos culparlos por no ver la otra mitad. No podían verla. Pero Jesús sí. Y el cielo. Y nosotros.
A través de los ojos de la Escritura vemos lo que otros no vieron pero Jesús sí vio. «Él dejó sin efecto el documento que contenía los cargos contra nosotros. Los tomó y los destruyó, clavándolos a la cruz de Cristo» ( Col. 2.14 ).
Entre sus manos y la madera había una lista. Una larga lista. Una lista de nuestras faltas: nuestras concupiscencias y mentiras y momentos de avaricia y nuestros años de perdición. Una lista de nuestros pecados.
Suspendida de la cruz hay una lista pormenorizada de tus pecados. Las malas decisiones del año pasado. Las malas actitudes de la semana pasada. Allí abierta a la luz del día para que todos los que están en el cielo puedan verla, está la lista de tus faltas.
Dios ha hecho con nosotros lo que yo estoy haciendo con nuestra casa. Ha hecho una lista de nuestras faltas. Sin embargo, la lista que Dios ha hecho no se puede leer. Las palabras no se pueden descifrar. Los errores están cubiertos. Los pecados están escondidos. Los que están al principio de la lista están ocultos por su mano; los de debajo de la lista están cubiertos por su sangre. Tus pecados están «borroneados» por Jesús. «Él te ha perdonado todos tus pecados: él ha limpiado completamente la evidencia escrita de los mandamientos violados que siempre estuvieron sobre nuestras cabezas, y los ha anulado completamente al ser clavado en la cruz» ( Colosenses 2.14 ).
Por esto es que no cerró el puño. ¡Porque vio la lista! ¿Qué lo hizo resistir? Este documento, esta lista de tus faltas. Él sabía que el precio de aquellos pecados era la muerte. Él sabía que la fuente de tales pecados eras tú, y como no pudo aceptar la idea de pasar la eternidad sin ti, escogió los clavos.
La mano que clavaba la mano no era la de un soldado romano.
La fuerza detrás del martillo no era la de una turba enfurecida.
El veredicto detrás de la muerte no fue una decisión de judíos celosos.
Jesús mismo escogió los clavos.
Por eso, la mano de Jesús se abrió. Si el soldado hubiera vacilado, Jesús mismo habría alzado el mazo. Él sabía cómo. Para él no era extraño clavar clavos. Como carpintero sabía cómo hacerlo. Y como Salvador, sabía lo que eso significaba. Sabía que el propósito del clavo era poner tus pecados donde pudieran ser escondidos por su sacrificio y cubiertos por su sangre.
De modo que Jesús mismo usó el martillo.
La misma mano que calmó la mar borra tu culpa.
La misma mano que limpió el templo limpia tu corazón.
La mano es la mano de Dios.
El clavo es el clavo de Dios.
Y como las manos de Jesús se abrieron para el clavo, las puertas del cielo se abrieron para ti.





"El escogio los clavos" - Max Lucado